Publicado en Público el 27/01/2009

¿Que tienen en común un cristiano de base, un hacker madrileño y un campesino de Indonesia?¿Y Noam Chomsky, un cacique maya y una feminista? Las respuesta, infinita y plural, se puede encontrar en el IX Foro Social Mundial que desde hoy hasta el 1 de febrero se celebra en Belém, en la Amazonia brasileña.

La novena edición del Foro en la que participarán 120.000 personas y unos 4.000 movimientos sociales de 150 países llega en el momento crucial: la crisis profunda del sistema financiero. Y quizá por ello, el mundo escuchará con más atención las recetas anticrisis que surgan del epicentro del altermundismo. Por lo menos, eso es lo que piensa Esther Vivas, investigadora de la Universidad Autónoma de Barcelona y una de las voces veteranas del Foro: “Es curioso como propuestas históricas nuestras, como eliminar los paraísos fiscales, ahora están en boca de los neoliberales”.

El Foro Social Mundial se juega mucho. Y quizá por eso vuelve a tener lugar en Brasil, el país donde nació en 2001. Tras una edición descentralizada de 2008 (celebrada en todo el mundo) la lucha contra la globalización tendrá una voz única en la diversidad. “Lo importante es que norte y sur hemos creado una dinámica unificada, abierta y descentralizado”, asegura a Público Michael Warschawski, director de Alternative Information Center de Israel y miembro histórico del comité del Foro.

Belém, de alguna manera, representa el post altermundismo. La recogida de la cosecha antioglobalizadora. El resultado de las luchas espontáneas que pararon Seattle (1999) contra la Organización Mundial del Comercio (OMC) o Barcelona (2001) frente al Banco Mundial. Además, en el Fórum de Belém desembocan los Foros locales (africano, europeo…), los temáticos (foro alimentario, de la teología libertaria, científico…).

Por si fuera poco, el IX Foro Social Mundial puede confirmar definitivamente la incorporación de algunos políticos de peso a la batalla. En la primera edición del Fóro fue rechazada la presencia de Fidel Castro. En el primer Foro Social Europeo (Florencia, 2002), la presencia del partido Rifondazione Comunista fue vetada. Pero en Belém, con el eje amazónico e indígena y con el trasfondo de la crisis muncial, la presencia de los presidentes Lula da Silva (Brasil), Hugo Chávez (Venezuela), Fernando Lugo (Paraguay), Rafael Correa (Ecuador) y Evo Morales (Bolivia) está confirmada. Y, aunque algunos la critican, puede catapultar al Foro a otro nivel de lucha. Para Miriam Nobre, coordinadora de la Marcha Internacional de Mujeres y miembro del Consejo del Foro, la descentralización “ha dado legitimidad al proceso”. Por eso, la apuesta de Belém, en palabras de Miriam, es ir más allá de la crisis financiera: “abordar la ambiental, la sostebilinidad humana, los conflitos armados…”.

Jordi Calvo Fafundes, investigador especializado en altermundismo y responsable Centre Delás de Justícia i Pau, afirma que el principal éxito del Fóro ha sido el “romper el paradigma del capitalismo insustituible”. ¿Pero otro mundo es posible, como recoge el lema altermundista por excelencia? ¿Saldrá de Belém un conjunto de recetas para la crisis? Immanuel Wallerstein, el sociólogo estadounidense reconvertido en gurú anti sistema, afirma a este diario por mail que el enigma es saber si “el Fórum Social puede movilizar análisis y acción”. Tiene claro la creación de las redes de redes del Fóro ya son un éxito. Y se atreve a afirmar que “el Foro Social parece una tortuga , pero en la fábula de Esopo, la veloz y fulgurante liebre de Davos perdió la carrera”.

¿Aportará Belém soluciones concretas para la crisis? Muchas. Aunque pocas nuevas. De hecho, la mayoría de propuestas están encima de la mesa desde el nacimiento del Foro, en 2001. Quizá sea la reciente Declaración de Pekín (octubre de 2008) la que resuma los nuevos rumbos (con viejas propuestas) del altermundismo.

En este texto, que nació a iniciativa del Transnational Institute y Focus on Global South (dos de las organizaciones más influyentes contra la globalización), se sugiere la eliminación de los paraísos, fiscales, la socialización de los bancos, la aplicación de la tasas a los flujos del capital… Y un largo etcétera suscrito por centenares de organizaciones e intelectuales. “La alternativa es radicalmente diferente. Hay que cambiar el sistema de producción. Apostar por el cooperativismo”, asegura Arcadi Oliveres, economista catalán vinculado al Fóro Europeo.

Luis González, de Ecologistas en Acción (organización que participó en la declaración de Pekín) insiste en “el fracaso del sistema de más coches, más carreteras”. Apuesta por pisar el freno del crecimiento. Y por “aprender a vivir con menos”. Jaime Pastor, profesor de la UNED y uno de los mayores expertos españoles en movimientos antiglobalización, augura el fin del “capitalismo de casino”. Jaime también apuesta por el “decrecimiento selectivo porque no hay recursos para todos”. ¿Vale la pena crecer? “Tenemos que desarrolar un espacio social no financiero. El crecimiento que provoca desigualdad y gases de efecto invernadero no nos interesa”, asegura Ricardo Zaldívar, de la Asociación por la Tasación de las Transacciones y por la Ayuda a los Ciudadanos, popularmente conocida como ATTAC.

De hecho, esa organización pionera en la antiglobalización, reinvindicará en Belém la vigencia de sus propuestas: soberanía alimentaria, acceso a la tierra, reforma del FMI, OMC, bancos sociales… Pero si algo destaca en el comunicado que ATTACK hará público hoy en Belém, al que ha tenido acceso este diarioo, es el grito a la lucha: “Attack llama a los ciudadanos a entrar en resistencia”.

¿Se verán mega manifestaciones en 2009 como en Seattle?¿Renacerá la lucha antiglobalización como se interpretó tras los enfrentamientos de Atenas tras la muerte de un estudiante? La chispa griega es, para Rafaela Bollini, de la Asociación Nacional de Recreación y Cultura Italiana-ARCI, sólo una prueba de la “fuerza de Internet”. Isaac Hacksimov, del Hacklab de Madrid, también destaca el papel de la web como pólvora.

Sin embargo, el futuro del Foro, es una incógnita. El Foro anunciará el domingo un calendario de movilizaciones. Pero Walden Bello, el prestigioso director de Focus on the Global South, deja su existencia en el aire: “¿será la hora de que el Foro deje sitio para nuevos modos de organización global de la resistencia y transformación?”.