No pienses en un unicornio

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Texto firmado por Bernardo Gutiérrez, publicado en el libro Democracias Futuras: visiones para reinventar la democracia, editado por Bernardo Gutiérrez para Medialab Prado en mayo de 2019. Imagen: Robles Designery/Shutterstock

No pienses en un elefante. No pienses en su olor. No pienses en su trompa. Es inevitable: ya has pensado en un elefante. Ocupa tu habitación casi al completo. Te asfixias. En su célebre ensayo No pienses en un elefante1, el lingüista cognitivo George P. Lakoff revela la importancia de los marcos conceptuales en la política. Y que la derecha ha manejado mejor históricamente el framing (enmarcado) de asuntos claves para la sociedad. Por ejemplo, considerar el “alivio fiscal” como sinónimo de reducción de impuesto es un marco exitoso. Cualquier gobierno que intente subir impuestos estará destruyendo el alivio fiscal, aunque eso signifique construir hospitales o mejorar la educación. ¿Cuál es la solución propuesta por Lakoff? Marcos conceptuales propios. Los marcos enunciados por Lakoff funcionan como un metalenguaje que adquiere la irrefutabilidad de los mitos. El mito es siempre metalenguaje: una despolitización que opera sobre un fondo ya naturalizado. El mito no niega las cosas: las purifica, las vuelve inocentes, las funda como naturaleza y eternidad (2). Y la derecha ha conseguido siempre dibujar los marcos, los metalenguajes y los mitos de la realidad. El neoliberalismo se vende al mundo como el aire que respiramos, no como una simple posibilidad de sistema económico.

¿Cómo se crean los marcos conceptuales? Hagamos una prueba. No pienses en un unicornio con cuerno. No pienses que el unicornio cabalga sobre un arco iris. No pienses que el unicornio transgénero educa a los adolescentes sobre educación sexual, como “The Gender Unicorn” (3). En realidad, la construcción de un marco conceptual propio es el primer paso de una estrategia mayor. Una estrategia que ha de combinar lenguajes, símbolos, narrativas, discursos y diferentes formatos para los mensajes. Y que tiene que definir los espacios donde la ciudadanía puede intervenir para apropiarse de los mensajes y modificarlos. En algunas ocasiones, la estrategia puede usar marcos existentes y hacerlos funcionar con otra lógica. Javier Jaén quemó en las Fallas de Valencia de 2016 todas las banderas del mundo, incluyendo la española. Si su instalación “Patrias de Nailon” (4) no estuviera en el marco de las Fallas, podría haber ingresado en prisión. Aprovechó un marco consensuado para hackearlo, algo bastante excepcional. La construcción de marcos conceptuales propios es más habitual y conveniente. El encuentro Ciudades Democráticas (5) de Madrid, co-organizado por Participa Lab, brinda un buen ejemplo. Por las temáticas de trabajo de las instituciones organizadoras de la primera edición en 2016 (6), el evento podría haberse titulado “Ciudades del común” o “Ciudades rebeldes”. Por el contrario, se apostó estratégicamente por el marco blando y agregador “ciudades democráticas”. Las tecnologías libres, el procomún y el derecho a la ciudad, presentes en el subtítulo (7) del evento, hicieron funcionar el marco conceptual en una dirección específica. Las ciudades democráticas podrían ser un marco vacío, ocupable por las prácticas neoliberales. Habitado por prácticas del común y por la lógica de la democracia en red, el marco es otra cosa. Las ciudades democráticas tienen semejanzas con las ciudades rebeldes, pero su marco configura un espacio para mayorías. Las ciudades democráticas son una parte que aspira a ser el todo.

El uso del marco “Derecho a jugar”, en el proceso iniciado por el grupo Comunidades Propositivas (8), es otro buen ejemplo. El grupo de investigación y acción La Coctellera (9), de Participa Lab, escogió el marco “Derecho a jugar” en el encuentro co-creativo Cóctell 3 (10), para unir las cientos de propuestas alrededor de la infancia que existían entonces en Decide Madrid. Después, la Coctellera desplegó todo un abanico de técnicas y estrategias alrededor de “Derecho a jugar”. Su imagen principal, en la que se ven a unos niños en bicicleta, remite a la película Los Goonies, parte del imaginario de los padres y madres que participaron en el evento “Derecho a jugar: Diseña un Madrid más amigable con la infancia” (11). Se tunearon con rotuladores fotografías históricas de niños en la calle. Se grabó un rap con las hijas e hijos de las personas participantes. Se diseñó una serie de postales en las que un banco de un parque se transforma en un fuerte apache y un tobogán traslada a quien lo usa a Plutón. Se trabajó, a fin de cuentas, con narrativas, lenguajes y formatos diversos para la construcción afectiva de la comunidad.

Crear un marco simbólico propio es importante. Aunque, en muchas ocasiones, es insuficiente. Sin intervención en el lenguaje, el nuevo marco no será creíble. Sin imaginarios de futuro, los marcos pueden ser inocuos. Es difícil movilizar. Es difícil incentivar comunidades propositivas. ¿Existe alguna fórmula?Una palabra clave: narrativa. Una narrativa, en palabras de Rebecca Solnit (12), da sentido a una secuencia de eventos. Una narrativa construye un relato que relaciona elementos dispersos. En los tiempos líquidos y fragmentados del nuevo milenio, las narrativas raramente son lineales. Adoptan diferentes formatos. Siguen líneas temporales transversales. Fluyen en red. Cuando La Coctellera se autodefinió como “grupo de narrativas transmedia”, estaba asumiendo el desafío de nuestros tiempos enredados. El concepto transmedia describe el paso del mensaje de un medio a otro. Una narrativa puede (y debe) estar moldeada con vídeos, cómics, diseño gráfico y textos, entre otros elementos. Debe circular de un formato a otro.

El primer Cóctell, el encuentro de narrativas (13) inaugurado por La Coctellera en Medialab Prado, se convocó enunciando preguntas: “¿Existen narrativas propias de la participación? ¿Cómo se puede enriquecer la participación ciudadana usando diferentes narrativas y lenguajes? ¿Cómo se activan emocionalmente procesos colectivos y participativos?”. Los tres años de vida de La Coctellera, más que brindar respuestas categóricas, han propiciado el lanzamiento de múltiples prototipos narrativos (14). Esbozos, diseños, proyectos. Cuando el Ayuntamiento de Madrid puso en marcha la denominada “#LaGranVotación” (15), para refrendar dos propuestas ciudadanas de Decide Madrid, La Coctellera activó estrategias narrativas para enchufar emoción al empoderamiento ciudadano

Cocinó a muchas manos un fanzine (16) de ficción en el que ciclistas recorrían la ciudad cargando urnas, y lanzó la web somosalcaldesas.org, en la que cualquier persona podía construir chapitas personalizadas de alcaldesa. En algunos momentos, La Coctellera apostó por procesos integrales, con múltiples escalas, como en “Derecho a jugar”. En otros, una simple cirugía narrativa era suficiente, como los irreverentes GIFs animados “#haztelasueca” (17), para apoyar la participación ciudadana en el Palacio Sueca, cedido por el ayuntamiento de Madrid a la vecindad. El colectivo italiano Wu Ming (18) lleva décadas preguntándose cómo construir narrativas colectivas:“¿Cómo hacer elevarse una sinfonía a partir del rumor de lo múltiple? ¿Cómo pasar –sin partitura previa– de un ruido de multitud a un coro? (19)”. Su apuesta son las narraciones de código abierto. El enfrentamientose produce entre narraciones abiertas y narraciones cerradas; entre historias que muestran el funcionamiento de la máquina mitológica e historias que lo esconden; entre narradores y vendedores de historias que buscan solo compradores. En este sentido, los encuentros co-creativos Coctell han sido un verdadero laboratorio de narraciones abiertas.Es importante construir marcos, símbolos, narrativas. Pero es crucial dejar espacios en blanco y tejer historias de código abierto para que la narración continúe de boca en boca, de click en click, de unicornio en unicornio.

El código abierto incentiva las historias que mutan, crecen y se expanden. El último proyecto de La Coctellera, “Story Cracia” (20), resume este espíritu abierto y la necesaria apuesta por lo inacabado. Las cinco historias teatralizadas escritas para el proyecto, que ayudan a visibilizar los mecanismos de la radicalidad democrática, podrán ser interpretadas por cualquier colectivo y en cualquier lugar. Podrán ser modificadas, ampliadas, adaptadas. Nuevas historias podrán sumarse al proyecto para reforzar el marco de la radicalidad democrática y las nuevas visiones de un futuro transformador. Un futuro que, en palabras de la poetisa islandesa Birgitta Jónsdóttir, ha de ser inclusivo. Un futuro que “no va a ser una única visión, sino un collage de visiones” (21) .

 

Referencias

(1) George P. Lakoff, No pienses en un elefante, Península, 2017.

(2) Roland Barthes, Mitologías, Biblioteca Nueva, 2012.

(3) “The Gender Unicorn” es una campaña de la organización no gubernamental PFLAG of Sturgeon Bay – Door County: www.pflagdoorcounty.org/2018/11/15/the-gender-unicorn.

(4) Patrias de Nailon. Falla Mossén Sorell-Corona 2016, javierjaen.com:javierjaen.com/Patrias-de-Nailon-Falla-Mossen-Sorell-Corona-2016.

(5) democratic-cities.cc/es.

(6) La primera edición de Ciudades Democráticas estuvo organizada por el D-Cent Project, el Ayuntamiento de Madrid, Medialab Prado y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Más información: 2016.ciudades-democraticas.cc.

(7) “Tecnologías de los comunes y derecho a la ciudad democrática”.

(8) Ver el capítulo 6 de esta publicación, “Comunidades e inteligencia colectiva para la creación de políticas ciudadanas”.

(9) Presentación de La Coctellera: www.scribd.com/document/344262649/La-Coctellera-Narrativas-de-Participacion-Ciudadana.

(10) Se celebró el 14 de diciembre de 2017.

(11) Actividad “Diseña un Madrid más amigable con la infancia – #DerechoAJugar”: www.medialab-prado.es/actividades/disena-un-madrid-mas-amigable-con-la-infancia-derechoajugar.

(12) Rebecca Solnit, Wanderlust. Una historia del caminar,Capitán Swing, 2015.

(13) CocTELL: narrativas de la participación: www.medialab-prado.es/noticias/coctell-narrativas-de-la-participacion.

(14) En este documento está recogida la mayoría de proyectos de La Coctellera: es.scribd.com/document/344262649/La-Coctellera-Narrativas-de-Participacion-Ciudadana.

(15) Consulta los resultados de la primera votación de propuestas ciudadanas en DecideMadrid.es

(16) Este vídeo resume la elaboración del fanzine: www.facebook.com/antonio.giron.98/posts/10210391744484495. El pdf del fanzine estuvo colgado en el siguiente link: somosalcaldesas.org/data/FANZINACO-media.pdf.

(17) twitter.com/LaCocTELLera/status/851367159255248896.

(18) Wu Ming 1 dio una conferencia en el encuentro Cóctell 3 y colaboró en el desarrollo de las líneas narrativas iniciadas. Más información: wumingfoundation.tumblr.com/post/168248652555/madrid-el-próximo-14-de-diciembre-medialab-prado.

(19) Wu Ming, Esta revolución no tiene rostro, Acuarela Libros, 2002.

(20) StoryCracia.cc.

(21) Bernardo Gutiérrez, Pasado Mañana, Arpa Editores, 2017.

 

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