Visiones de un nuevo sur global

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[Traducción de George Yúdice. El ensayo fue publicado en portugués en Revista Observatório Itaú Cultural, 20 (enero-junio): págs. 127-140. http://www.itaucultural.org.br/revista/91827/.]

El mar Mediterráneo es de nuevo uno de los epicentros del mundo. Un epicentro inestable, temporal, pero que puede ser clave para los rumbos del planeta. Después de la década de 2000, en la cual los movimientos latinoamericanos y los gobiernos progresistas de la región eran una fuerte inspiración para el mundo, el Mediterráneo vive su nuevo kairós, que en griego antiguo significa “el momento propicio”. Cronos era el tiempo cronológico, lineal, inmutable. Kairós era el tiempo existencial, de naturaleza cualitativa. La llamada primavera árabe prendió la chispa de un nuevo kairós democrático y cultural que se extendió por todo el sur de Europa, especialmente a partir de la explosión del 15M (el movimiento de los indignados) en España de la autoorganización ciudadana en la Grecia de la crisis.

La región mediterránea cambia de piel. Y esta nueva piel es la metáfora del nuevo mundo por venir. A pesar de las diferencias de contextos, Egipto, Turquía, Grecia y España representan la complejidad y diversidad de la onda de revueltas en red que estalló en 2011. El estudio World Protest 2006-2014i confirma explícitamente el desplazamiento, desde América Latina hasta el Mediterráneo, de la “zona caliente” del planeta. No sólo tuvo la región la mayor concentración de protestas mundiales, sino que las prácticas colectivas en las redes digitales y los territorios son las más innovadoras y tienen una marcada tendencia planetaria. ¿Cómo es que el nuevo kairós sociocultural del mediterráneo puede influenciar el mundo?

DE CARIO A MADRID

Las cuatro personas entrevistadas para este número de la Revista Observatório comparten un espíritu de época. Comparten el imaginario del bien común, las prácticas sociales de la ciudadanía conectada a la red y el deseo de cambiar las cosas actuando dentro y fuera de los gobiernos. Mahmoud El-Safty, ingeniero informático y co-fundador del Fab Lab Egypt, representa vitalidad de la juventud que tomó las principales plazas de los países árabes desde finales de 2010. Mahmoud, que centra sus esfuerzos en Giza (suburbio de El Cairo), enfatiza en la entrevista el potencial de la cooperación ciudadana y la tecnología abierta. El fab lab que Mahmoud fundó en Giza, un espacio para la impresión de objetos 3D, tiene un papel vital en el territorio. Las personas que participan en el fab lab refuerzan la comunidad y el tejido social local, pero al mismo tiempo forma parte de una red de fab labs que conecta Egipto con los países árabes, con África y el resto del mundo.

Kostas Latoufis trabaja en la organización NeaGuinea1 en la vibrante Grecia de la crisis con proyectos de sostenibilidad y gestión comunitaria de energía. Uno de los conceptos clave en los proyectos de Kostas Latoufis es la “resiliencia”. Oriundo de la física, la resiliencia es un término que fue resignificado por los movimientos sociales y que se utiliza para definir la capacidad de adaptación, supervivencia y mutación de un elemento, proyecto o actor social. En muchos casos, la resiliencia es un mecanismo más eficaz que la resistencia frontal contra una amenaza. La ciudadanía resiliente de la Grecia de la crisis modifica comportamientos, métodos, herramientas … para adaptarse a las necesidades del momento. Una comunidad que genera energía renovable en una isla griega con tecnología libre y que comparte los recursos generados con otras islas, en lugar de luchar con la compañía multinacional de electricidad de la cual depende, es un buen ejemplo de la capacidad de resiliencia.

La turca Nazan Üstündağ, miembra de las organizaciones de Mujeres por la Paz y Académicos por la Paz, representa el espíritu del movimiento de Gezi Park. La ocupación y autogestión del Parque Gezi en Estambul, que tuvo lugar entre mayo y junio de 2013, resume el concepto del “procomún” y hace visible los problemas de la gestión del procomún. Además de desarrollar práctica ciudadanas en red, multiculturales, más horizontales que verticales, el movimiento surgido durante la ocupación del parque Gezi puso Turquía en el mapa de las protestas globales. El movimiento, llamado Diren Gezi (Resiste Gezi), se diseminó por el país geográficamente (“Diren” fue utilizado antes del nombre del barrio o de la ciudad, como Diren Ankara, por ejemplo) y temáticamente. Nazan también pone de relieve la importancia de las “redes transnacionales” de apoyo, que hasta hoy dialogan más allá de las fronteras. El Parque Gezi trabaja, además de a nivel local con los kurdos de Siria movimientos y con redes de activismo global como Occupy Wall Street. El “transnacionalismo” es una característica compartida por todos los encuestados y los nuevos movimientos que han surgido desde el año 2011

Ana Méndez de Andés, del Observatorio Metropolitano de Madrid y de la plataforma ciudadana Ahora Madrid que gobierna la capital española, profundiza en la entrevista sobre la importancia del “procomún” en los procesos sociales contemporáneos. El procomún, según Ana, es un amplio campo semántico, pero está tejido principalmente con prácticas ciudadanas colaborativas que desbordan lo público y privado. Prácticas que pueden construir herramientas digitales, redes comunitarias en los barrios o plataformas de acción política, pero que se rigen por la autonomía de los ciudadanos.

PLURALIDAD DE CONTEXTOS

Los contextos de los entrevistados, siendo diferentes, conforman el paisaje de este nuevo kairós mediterráneo que puede inspirar el mundo. A pesar de que fue Túnez2 que halló la mejor solución democrática de la primavera árabe, la sociedad de Egipto vive un nuevo demos conformado por deseo de libertad, diálogo en redes digitales y cooperación intergeneracional.. El contexto de Turquía es especialmente relevante para Brasil, las semejanzas de los procesos ciudadanos que golpean directamente contra el modelo de progreso y desarrollo, especialmente en cuestiones urbanas. La defensa de los “bienes comunes” urbanos de las ciudades turcas y el movimiento y Diren Gezi tienen mucho que ver con las Jornadas de Junio en Brasil, especialmente con algunos desdoblamientos de las luchas por los comunes, como el Parque Augusta de São Paulo u Ocupe Estelite en Recife.

Aunque Grecia y España están sufriendo la crisis económica, los contextos de ambos países son diferentes. Grecia vive con mucha mayor dureza que España las consecuencias de la crisis. El sector público casi fue desmantelado en algunos casos y la ciudadanía está apostando por la autogestión no sólo por cuestiones filosóficas o políticas, sino por su propia supervivencia. Acaso por eso, la exuberancia de proyectos, prácticas y proyectos autónomos en Grecia es tan grande.

El ecosistema social español es posiblemente el más inspirador de todos. Por un lado, es el país líder en número y variedad de proyectos en el mundo de las licencias libres (Creative Commons, copyleft, de dominio público). Tanto en la teoría como en la práctica, el procomún en España tiene un territorio fértil. Además, el movimiento 15M fue el más influyente en la región y el único que ha mutado en el contexto de la democracia representativa. El llamado “municipalismo”, que conquistó el gobierno de ciudades como Madrid o Barcelona con frentes ciudadanos independientes, comprueba que el “procomún” también tiene viabilidad en la política. Algunas de las medidas del gobierno de Ahora Madrid durante los primeros meses de la gestión incentivan las tecnologías libres, la autogestión ciudadana auto y autonomías urbanas, con el horizonte político del procomún de la pantalla de fondo.

El procomún dialoga con la permacultura, con la tecnología, con la participación, con los territorios, con la producción cultural, con la democracia. Y es la región del Mediterráneo que representa el kairós más apasionante de nuestros tiempos. Lo que acontezca en los próximos años en el sur de Europa, norte de África y Medio Oriente puede modificar las políticas públicas y las prácticas ciudadanas del mundo en las próximas décadas. En tiempos de crisis, el Sur Global ganó al sur de Europa. Y de esta manera gana una capacidad de influencia mucho mayor, en Europa, en el norte industrializado y en América Latina (el al través de España). Si el internacionalismo ha guiado los movimientos sociales a finales del siglo XIX, el transnacionalismo en red, con kairós mediterráneo y ADN latino, puede inspirar el cambio de piel del planeta.

1Web oficial do projeto http://neaguinea.org/

2Kherigi, I (2015, o 17 de dezembro), “Tunisia: the irresistible flow ”, OpenDemocracy.net. Recuperado de https://www.opendemocracy.net/arab-awakening/intissar-kherigi/tunisia-irresistible-flow

iEl estudio, elaborado por la Initiative for Policy Dialogue y la Friedrich Ebert Stiftung New York, mapea los 843 principais conflitos sociais entre 2006 e 2013. Disponible en: http://cadtm.org/IMG/pdf/World_Protests_2006-2013-Final-2.pdf

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